Agarra los extremos de las cuerdas de batalla con tus manos, dejando algo de holgura en las cuerdas para que estén acostadas en el suelo. Dobla tus rodillas para asumir una postura estable y atlética, y aguanta esta posición durante todo el ejercicio. Para realizar el ejercicio, mantén las cuerdas en movimiento bombeando continuamente tus brazos hacia arriba y hacia abajo para crear «olas» en las cuerdas. También puedes usar las cuerdas de batalla moviendo tus brazos en unísono hacia arriba y hacia abajo. Lo importante es que los movimientos de tus brazos se mantengan poderosos para asegurar que la actividad sea de alta intensidad. Consejos: Las series de HIIT cardio de cuerdas de batalla se hacen mejor por tiempo, alternando con descanso. Por ejemplo, 30-60 segundos de cuerdas de batalla, seguidos de 30-60 segundos de descanso.
Con un par de cuerdas de batalla gruesas, sosteniendo los extremos de las cuerdas en tus manos con una postura atlética de rodillas dobladas, levanta explosivamente las cuerdas hacia arriba y lánzalas hacia abajo usando tus brazos así como la asistencia del resto de tu cuerpo. Haz esto continuamente durante un tiempo determinado (es decir, 30-60 segundos).