De puntillas, coloca los codos sobre una pelota de estabilidad delante de ti. Los dedos de los pies deben quedar detrás de ti y en el suelo, de modo que la mayor parte de la presión recaiga sobre los antebrazos. Aprieta los glúteos con todas tus fuerzas y mete REALMENTE el estómago hacia dentro, tensándolo al máximo. La clave de este ejercicio es intentar mantener estas contracciones el mayor tiempo posible sin descansar. Si lo notas en la zona lumbar, es que no estás apretando los glúteos, metiendo el estómago o redondeando la espalda lo suficiente... Intenta imitar la imagen lo máximo posible. Fíjate en que la espalda no está arqueada. Haz todo lo posible por rotar las caderas hacia delante y REDONDEAR la espalda para evitar que los músculos de la espalda se sobrecarguen.