Sujeta el rodillo de muñeca frente a ti con los brazos extendidos, aproximadamente a la altura de los hombros, con el peso colgando hasta el suelo. Para trabajar los flexores de la parte anterior del antebrazo, gira cada muñeca hacia abajo en sucesión, de izquierda a derecha, hasta que el peso llegue a la barra del rodillo. Después baja el peso despacio resistiendo la extensión de las muñecas en la misma sucesión que usaste para subirlo. Cuando el peso llegue al suelo, invierte el movimiento y continúa así hasta alcanzar el fallo muscular. Aunque te llevará numerosas "repeticiones" enrollar el peso hasta arriba y devolverlo al suelo, cuenta cada subida y bajada completa del peso como una "repetición". Así que si ves este ejercicio en uno de mis programas, el número de repeticiones indicado será el número de veces que enrollas el peso hasta arriba y lo bajas de vuelta al suelo. Si no sigues mis programas y solo añades este ejercicio a tu propia rutina, empieza con unas 6-8 "repeticiones". Y alterna las "repeticiones" entre 7-8, 5-6, 3-4 y 1-2. Este ejercicio único utiliza contracciones totalmente concéntricas para subir el peso y totalmente excéntricas para bajarlo. Algunos rodillos de muñeca (como los de las fotos) están diseñados para apoyarse sobre las barras de seguridad de una jaula de potencia. Así no necesitas sostener el peso con los hombros y puedes concentrarte mejor en los antebrazos.